Hoy en tus ojos escuché promesas nuevas, que me devolvieron esa ilusión perdida. Las percibí mucho más fuertes, traían el deseo que no cesará en tu cuerpo. Me parece raro estar recibiendo nuevamente tus palabras, me parece raro aver desnudado aquel hombro...me parece aún raro.
Que me hace feliz tu regreso no dudo, pero ya sé que volveremos a lo mismo, a las palabras en teclados, dígitos, dedos, números... nunca en manos, en echos, no en besos.
¿Qué haremos alma mía ahora?
¿Qué haremos si ambos sentimos amor por otros?
No entiendo el porqué, pero tu recuerdo me trae olor a vino añejo, a lluvia, incomodidad, las más variadas conversaciones... a tanto que no olvido.
Y tus labios hoy se nutrieron de destellos, de imágenes irreales, de consumismo insaciable. Por eso te digo, te pido amor, decime... ¿Qué es lo que hago yo siguiéndote? si ya de algún modo quise cerrar esta historia, aquellas melodías compartidas... decime qué hago ahora, que volviste con el fuego en las manos, a encender nuevamente en cenizas lo que quise abandonar.
Por favor, que tus promesas se cumplan, porque estoy cansada en caerme en el pozo donde éstas encerrado, donde no queres escapar, y si bien sé como subir, cuando me hundo y estoy en el fondo... quiero vivir en él al lado tuyo.
Pasan los días luego, y me cuesta mucho recordar cómo salir, si era saltando, o excavando... tal vez cerrando los ojos, o mirando fijo un punto.
Las caricias valen, pero cuando realmente se sienten amor, los gritos liberan pero cuando lo comienzas...
¿Y el olvido refortalece si aún se quiere al otro?
Fla* (25/05 - 23: 23 hs)
0 comentarios:
Publicar un comentario