octubre 03, 2009

Crónicas desenfrenadas parte VI

Te miro con estos ojos que caracterizan la incomodidad de la situación. Con un leve aire de alegría, decepción, tristeza y nostalgia, mezclados en un mismo componente que no puedo descifrar. Huyes hacia mi derecha, pero te retengo aún con la mirada.
Estás en silencio, ya te había dejado en claro que sería mi turno para hablar… sólo por un momento más. Me costaba tener que soltar las cosas, no quería, no porque no lo sintiera así, sino por miedo a tu respuesta. Pero las cosas no pueden seguir, mi interior no me lo permite y es éste mismo vacío el que me deja pensando día y noche, sin descanso alguno, en los segundos que faltan por vivir… en ésos segundos donde no te escucho.
Me armo de fuerzas a tu llegada, y casi sin dejarte mirar hacia otro lado que no fuera mi cara, tomo aire, con mis manos despojo preocupaciones y al fin te digo:
- No me inventes más conversaciones sentidas. No quiero, porque… porque no siento que sean tus palabras las que escucho.- Intentas hablar pero te interrumpo
- No!! Ahora no, te dije, no quiero que hables justo ahora… Te digo que no quiero escuchar algo que ya sé que vas a decir, deja de repetir las cosas que de mi corazón salen, no quiero que seas mi espejo, quiero que seas ése vidrio que me da cada cosa una imagen diferente por mostrar.- Casi mis lágrimas ya rodean mi cuerpo entero, mis manos son mares de sudor, y tiemblan, como nunca antes veo que tiemblan, se precipitan, se limitan a sólo hacer eso. Mi cara, ya no sólo resulta ser una pasa de uva, sino que más, de color morada, roja, y por momentos pálida. Pero lo más feo es que al corazón lo tengo en la punta de mi lengua, justo ahí, y antes o después de cada palabra suele salir de mi boca un latido más un ¨tum-tum¨,
Ya me conoces, y sabes bien como me siento justo en éste momento, pero hay algo que no te permite entender del todo mi comportamiento, porque es algo que perdiste hace muchos años, que olvidaste.
Después de leves respiros sigo con mi relato y en la misma e incansable postura tomada al comienzo:
–Sé que el silencio abunda en tu vida ahora, lo sé, que ya tus ansias se fueron desgastando con los años. Pero, como te dije, no quiero que seas mi espejo, que me digas cosas que no sientes…aunque tampoco quiero, que te ahogues en el silencio, y que a cada palabra mía, no escuche nada más que el viento.- Nacen de nuevo en vos las ganas de expresar lo que piensas pero sigo sin dejarte…
-No!! Basta por favor!! Necesito que me escuches una vez más, y que así como te quedaste en momentos tan importantes en silencio, hoy lo hagas por mi, y sigas manteniendo tu boca cerrada.- Mi corazón late a mil por hora y aún así te expreso…
-Te quiero. No sé si me creerás pero te quiero, con la mayor fuerza que puede existir en el mundo te quiero… como nunca a nadie ni nada. Sé que te lo digo seguido, y no me canso de decírtelo, sé que no siempre se está en un mismo nivel emotivo que la otra persona… pero, es que no sólo a veces necesito escucharlo salir de tu boca, sino que también no me hace sentir que lo nuestro sea recíproco. No dudo que me quieras… no, pero es que necesito un poco de tus palabras, por más que digan que se las lleva el viento, sabes que en mi corazón quedan grabadas.
Por favor… no te ahogues en el silencio, por favor.-Termino de decirte esto y largo en llanto incontenible, no soy más que un mar de agua salada, gotas pesadas. Vos, me miras aún en pena, y tratas de entender lo que te digo. Recuerdas, comienzas a recordar todo aquello que alguna vez viviste… vienes a mis momentos. Extiendes tu mano y acaricias mi pelo, y cuando parecía que ése cuadro se congelaría justo así, dijiste:
-No cariño, no llores así mi amor. Sé que no siempre te digo lo que siento, sé que hay algo raro dentro de mí pero no quiero verte llorar. Te quiero sin medida, te quiero. Pero como tantas veces ya lo vimos, éste silencio se irá, y volverán no sólo las palabras, sino las risas y los sufrimientos. No estés triste mi amor, que hoy estoy acá con vos. Prometo no ahogarme en silencios, tan sólo querer extrañarte… prometo no ser tu espejo y dejar que mi corazón sea el que él mismo te hable.
Y es ahí cuando nuestro cuadro se congeló.

(03/10/09- 15:56hs)

1 comentarios:

César Alemañy dijo...

prueba de nuevo blog de cesar